Videos que se congelan, videollamadas que se cortan, descargas eternas. Antes de llamar a tu proveedor enojado, prueba estas 10 soluciones: la mayoría resuelven el WiFi lento en minutos y sin gastar dinero.

La ubicación del router lo es todo

El error más común: el router escondido detrás del televisor o en un armario. Colócalo en el centro de la casa, en un lugar alto y despejado, con las antenas verticales. Las paredes gruesas y los espejos bloquean la señal: mover el router 2 metros puede duplicar tu velocidad en la habitación más lejana.

Cambia de canal y de banda

Si vives en un edificio, los routers de tus vecinos compiten en los mismos canales. Entra a la configuración del router (normalmente 192.168.1.1) y cambia al canal menos saturado; apps gratuitas de análisis WiFi te muestran cuál. Además, usa la banda de 5 GHz para velocidad cerca del router y la de 2.4 GHz para alcance en habitaciones lejanas.

Reinicia, actualiza y protege

Reinicia el router cada semana: limpia la memoria y reconecta todo fresco. Actualiza su firmware desde el panel de administración (los fabricantes corrigen errores y mejoran la velocidad). Y cambia la contraseña del WiFi: si un vecino se cuelga de tu red, tu velocidad se desploma sin que lo notes.

Considera un sistema mesh si tu casa es grande: un solo router no cubre bien casas de dos pisos o con muchas paredes. Los sistemas WiFi mesh (2-3 nodos que se comunican entre sí) eliminan las zonas muertas sin configuraciones complicadas. Son más caros que un extensor, pero la diferencia de estabilidad es abismal, sobre todo para teletrabajo.

Si nada funciona, mide la velocidad con cable directamente al módem: si ahí es rápida, el problema es tu WiFi (y estas soluciones bastan). Si también es lenta con cable, ahí sí llama al proveedor con pruebas en mano.