El WiFi gratis del café o del aeropuerto es tentador, pero también es el lugar favorito de los ladrones de datos. Con estas ocho reglas te conectas con tranquilidad. La seguridad no es paranoia: es un hábito de dos minutos. Aplica estas medidas cada vez que uses una red que no sea la tuya.

Verifica que la red sea legítima

Los atacantes crean redes con nombres casi idénticos al del local para interceptar tu tráfico. Pregunta siempre al personal cuál es el nombre exacto de la red antes de conectarte, sobre todo si ves varias opciones parecidas. Si una red abierta no pide ningún tipo de registro ni contraseña, extrema la precaución con lo que haces en ella.

Usa una VPN siempre

Una VPN cifra todo tu tráfico, así que aunque alguien espíe la red, solo verá datos ilegibles. Activa la VPN antes de abrir cualquier app o página, no después de conectarte.

Evita la banca y las compras

En redes públicas, pospón operaciones sensibles: banca online, compras con tarjeta o acceso a cuentas importantes. Si es urgente, usa los datos móviles de tu teléfono en vez del WiFi: son mucho más difíciles de interceptar. Y si debes entrar a una cuenta, asegúrate de cerrar la sesión al terminar en lugar de dejarla abierta.

Desactiva la conexión automática

Muchos dispositivos se conectan solos a redes conocidas, y un atacante puede imitar una de ellas. Desactiva la conexión automática y olvida las redes públicas después de usarlas en los ajustes de WiFi. Así evitas que tu móvil se conecte sin avisarte la próxima vez que pases por el mismo lugar.

Mantén el sistema y el antivirus al día

Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades que los atacantes aprovechan en redes abiertas. Activa las actualizaciones automáticas y no las pospongas semanas: cada parche cuenta. Lo mismo vale para el navegador y las apps que más usas fuera de casa.