Pasarte al escritorio de pie es un gran paso, pero estar quieto de pie también cansa: duelen los pies, la espalda baja y los hombros. Estos 5 ejercicios sencillos, sin salir de tu puesto, mantienen tu cuerpo activo mientras trabajas.

1. Elevaciones de talones

De pie, sube sobre las puntas de los pies y baja despacio. Haz 15 repeticiones cada hora. Activa los gemelos y mejora la circulación de las piernas, que sufre con las horas de pie.

15 elevaciones por hora evitan las piernas pesadas al final del día.

2. Sentadillas al escritorio

Apóyate ligeramente en el borde del escritorio y haz 10 sentadillas suaves. Fortalecen cuádriceps y glúteos sin que nadie note que estás haciendo ejercicio en plena jornada.

10 sentadillas cada 2 horas mantienen tus piernas fuertes y activas.

3. Estiramiento de pecho en el marco

Coloca los antebrazos en el marco de la puerta o el borde del mueble y deja caer el pecho hacia adelante 30 segundos. Contrarresta la postura encorvada del teclado.

30 segundos de apertura de pecho corrigen horas de hombros caídos.

4. Balanceo de peso y marcha en el sitio

Alterna el peso de un pie a otro o marcha suavemente en el sitio durante un minuto mientras lees correos. El movimiento constante es mejor que estar clavado como una estatua.

Moverse un poco cada rato vale más que una postura «perfecta» e inmóvil.

5. Giros suaves de tronco

Con los pies fijos, gira el tronco a izquierda y derecha 10 veces, despacio. Libera la tensión lumbar que se acumula al estar de pie sin moverte.

La espalda baja agradece cualquier movimiento: no la dejes rígida.

Alterna estar de pie y sentado cada hora, haz estos ejercicios entre tareas y tu cuerpo notará la diferencia. Trabajar de pie funciona cuando también te mueves.