La mejor cámara es la que llevas encima, y hoy ese es tu teléfono. Con técnica, un móvil normal produce fotos que parecen de cámara profesional. La diferencia no está en el precio del móvil, sino en cómo lo usas.
Limpia la lente antes de disparar
El consejo más simple y el más ignorado: una lente sucia arruina cualquier foto. Pasa un paño suave por la lente cada vez que vayas a fotografiar algo importante y notarás la diferencia al instante.
Domina la regla de los tercios
Activa la cuadrícula en los ajustes de cámara y coloca el sujeto en las intersecciones, no en el centro. Esta composición tan simple hace que tus fotos se vean equilibradas y profesionales casi sin esfuerzo.
Busca la hora dorada
La luz del amanecer y del atardecer es cálida, suave y favorecedora. Evita el sol fuerte del mediodía, que crea sombras duras. Si solo puedes disparar al mediodía, busca sombra: la luz difusa es mucho más amable con los rostros. En interiores, colócate cerca de una ventana y apaga las luces amarillas del techo para evitar tonos extraños en la piel.
Toca para enfocar y ajustar la exposición
Al tocar la pantalla sobre tu sujeto, el móvil enfoca y mide la luz ahí. Desliza el dedo para subir o bajar la exposición. Baja un poco la exposición en atardeceres para conseguir colores más intensos. Este pequeño gesto manual supera al modo automático en escenas con mucho contraste, como una persona a contraluz.
Acércate en vez de usar el zoom
El zoom digital recorta píxeles y pierde calidad. Siempre que puedas, da unos pasos hacia el sujeto. Tus pies son el mejor zoom que existe y la nitidez lo agradecerá. Si tu móvil tiene lente teleobjetivo óptica, úsala sin miedo; pero evita el zoom digital más allá de 2x o 3x.