Mezcla de tenis, bádminton y ping-pong, el pickleball es el deporte que más crece en el mundo, y no es casualidad: se aprende en una tarde, es suave con las articulaciones y engancha tanto a los 20 como a los 70 años. Si 2026 es el año en que por fin haces deporte en serio, empieza aquí.
Lo básico en dos minutos
Se juega en una pista pequeña (como la de bádminton) con una red baja, una pala sólida (más grande que la de ping-pong) y una pelota de plástico perforada que vuela lento. Eso lo hace todo más fácil: menos correr, peloteos más largos y partidas divertidas desde el primer día.
Las reglas esenciales, sin complicaciones
Cuatro ideas y ya puedes jugar: 1. Solo anota quien saca. 2. El saque es por debajo de la cintura, en diagonal. 3. La pelota debe botar una vez en cada lado antes de poder volear (regla del doble bote). 4. Existe una zona de no-volea junto a la red —«la cocina»— donde no puedes rematar en el aire. Con esto y un partido de práctica, dominas lo fundamental.
Qué equipo comprar primero
Una pala de gama media (50–100 euros): ni la más barata (vibra y cansa el codo) ni una profesional. Busca peso medio y buen agarre. En pelotas, las de exterior son más duras y duraderas. Y usa zapatillas de pista con buen apoyo lateral: el pickleball tiene muchos cambios de dirección y las zapatillas de correr no sujetan igual.
Consejos para tu primer partido
Juega dobles: hay menos pista que cubrir y aprendes viendo a tu compañero. Colócate cerca de la línea de la cocina cuando puedas: desde ahí se ganan los puntos. No intentes golpes ganadores al principio; devuelve la bola al centro y deja que el rival falle. Y sobre todo: la gente del pickleball es famosa por su buen ambiente; pregunta, y te enseñarán encantados.
Pala, pelota y una pista cercana: eso es todo lo que necesitas para engancharte al deporte de moda. Tu primer partido será torpe y divertidísimo; el décimo, pura adicción sana.