Un móvil perdido, robado o averiado puede llevarse años de recuerdos en un instante. Hacer respaldo de tus fotos es de esas tareas que se posponen hasta que es tarde. Con el sistema adecuado, se hace solo y no tienes que pensar más en ello.

La regla de oro: automático y en la nube

El mejor respaldo es el que no depende de tu memoria: activa la subida automática de fotos en cuanto te conectes al Wi-Fi. Así, cada foto queda a salvo minutos después de hacerla, incluso si pierdes el móvil ese mismo día. Activa la subida automática hoy mismo; es el paso que más protege con menos esfuerzo.

Elige tu servicio de respaldo

Compara por espacio gratuito, precio del plan de pago, calidad de subida (original o comprimida) y facilidad para descargar todo si algún día quieres cambiar. Muchos ofrecen planes familiares que salen más baratos por persona. Prioriza la subida en calidad original para tus fotos más valiosas.

La segunda copia: el seguro del seguro

Los expertos recomiendan la regla 3-2-1: tres copias, en dos tipos de soporte, una fuera de casa. Una copia anual en un disco duro externo que guardes en otro lugar cubre el caso extremo de perder el acceso a la nube. Haz una copia anual en disco externo cada enero; quince minutos al año por total tranquilidad.

Organiza para encontrarlas después

De nada sirve tener 50.000 fotos si no encuentras la que buscas. Usa álbumes por año y evento, aprovecha el reconocimiento de caras y lugares, y elimina duplicados y capturas inútiles cada pocos meses. Dedica 10 minutos al mes a limpiar y etiquetar; tu yo del futuro te lo agradecerá.

Tus fotos son irremplazables; el respaldo es barato y casi automático. Configúralo hoy y duerme tranquilo sabiendo que tus recuerdos están a salvo pase lo que pase.