La avena nocturna es el desayuno perfecto para mañanas ocupadas: la preparas en 5 minutos por la noche y despiertas con un desayuno nutritivo listo para comer. La avena reposada es cremosa, saciante y llena de fibra.

La base infalible

Mezcla media taza de avena con media taza de leche o yogur en un tarro, añade una cucharadita de chía opcional, remueve y refrigera toda la noche. Por la mañana añade tus toppings favoritos. La proporción 1:1 de avena y líquido nunca falla.

Clásicas que nunca fallan

Plátano con mantequilla de cacahuete y miel; manzana con canela y nueces; frutos rojos con yogur griego y vainilla. Son las tres combinaciones más populares por una razón: están deliciosas. Plátano, cacahuete y miel: la combinación favorita de millones.

Versiones tropicales

Mango con coco rallado y leche de coco; piña con yogur y un toque de jengibre; papaya con lima y semillas. Te transportan a la playa en cada cucharada. La leche de coco convierte cualquier avena en un postre tropical.

Opciones proteicas

Añade una cucharada de proteína en polvo de vainilla o chocolate, o usa yogur griego como base. Fresas con chocolate proteico; café con cacao y plátano. Ideales después de entrenar. El yogur griego duplica la proteína sin cambiar el sabor.

Para los amantes del chocolate

Cacao con plátano y avellanas; chocolate con cerezas; brownie nocturno con cacao, dátiles y nueces. Satisfacen el antojo dulce de forma saludable. El cacao puro da sabor a chocolate con antioxidantes incluidos.

Trucos de preparación

Prepara 3 o 4 tarros el domingo para toda la semana: aguantan 4 días en la nevera. Añade frutas frescas y frutos secos justo antes de comer para mantener la textura. Usa tarros de cristal con tapa hermética para conservar la frescura. Preparar en lote el domingo te ahorra tiempo toda la semana.