Ventiladores rugiendo, teclado quemando los dedos, juegos con tirones: un portátil que se sobrecalienta es insufrible y se daña poco a poco. La buena noticia: la mayoría del calor viene del polvo y los malos hábitos, y puedes arreglarlo tú mismo en menos de una hora.
Empieza con las victorias fáciles
Usa siempre el portátil sobre una superficie dura y plana: camas y sofás tapan las rejillas de abajo. Levanta la parte trasera con un libro o un soporte barato para mejorar el flujo de aire al instante. Cierra las apps y pestañas que no uses, porque cada una añade calor. La superficie importa más de lo que parece: pasar el portátil de la cama al escritorio puede bajar la temperatura de 5 a 10 grados.
Limpia el polvo
Después de un año o dos, el polvo atasca ventiladores y rejillas como una manta sobre un radiador. Apaga el portátil, quita la tapa inferior si tu modelo lo permite y sopla el polvo con aire comprimido: ráfagas cortas, con el bote en vertical. Si no te atreves a abrirlo, una tienda de reparación lo hace barato. Haz esta limpieza una vez al año; es el mantenimiento más eficaz para cualquier portátil con años.
Ajustes de software que enfrían
Cambia el plan de energía a equilibrado en vez de máximo rendimiento para el trabajo diario. Limita el estado máximo del procesador al 90 o 95 por ciento en los ajustes de energía: apenas notarás la diferencia de velocidad, pero la temperatura baja de forma notable. Actualiza los drivers gráficos y la BIOS, porque los fabricantes suelen mejorar el control de ventiladores en las actualizaciones. Limitar un poco la CPU es el mejor truco gratis: casi invisible en el uso diario, muy visible en el sensor de temperatura.
Cuándo hace falta ayuda de hardware
Una base refrigerante con ventiladores ayuda al jugar o editar vídeo, y suele restar de 3 a 7 grados. En portátiles de más de tres años con calor persistente, cambiar la pasta térmica seca da resultados espectaculares, pero es trabajo para un técnico si nunca lo hiciste. Si el portátil se apaga solo por el calor, deja de usarlo para tareas pesadas hasta que lo revisen; los apagones térmicos repetidos pueden dañar componentes para siempre.
El calor es el enemigo de la vida útil del portátil. Empieza hoy con las soluciones gratis, limpia el polvo cada año y tu máquina funcionará más fresca, silenciosa y duradera.