Pasamos hasta el 90% del tiempo en interiores, y el aire de casa puede estar más contaminado que el de la calle: polvo, humo de cocina, productos de limpieza y CO₂ acumulado. Un monitor de calidad del aire te muestra lo invisible y te dice exactamente cuándo ventilar o actuar.
Qué miden estos aparatos
Los principales contaminantes son: PM2.5 (partículas finas del humo, el polvo y la cocina), CO₂ (se acumula en habitaciones cerradas y causa somnolencia y dolor de cabeza), COV (compuestos volátiles de pinturas, muebles nuevos y ambientadores) y humedad (el moho aparece por encima del 60%). Un buen monitor mide al menos PM2.5, CO₂ y humedad; los COV son un extra útil.
Cómo elegir un buen monitor
Busca sensores de calidad reconocida y datos en tiempo real con historial en la app: ver la evolución te enseña qué actividades contaminan más (spoiler: freír sin extractor). Los modelos con pantalla muestran el estado de un vistazo. Desconfía de los muy baratos sin marca: sus sensores se descalibran en meses. Si alguien en casa tiene asma o alergias, prioriza la precisión en PM2.5.
Dónde colocarlo
La ubicación cambia las lecturas: ponlo a la altura de respiración (1–1,5 m), lejos de ventanas, puertas y la cocina directa. No lo escondas detrás de muebles ni junto al purificador: medirías un microclima falso. Para una casa grande, un monitor por planta da una imagen real; empieza por el dormitorio, donde pasas 8 horas seguidas.
Qué hacer con los datos
El monitor solo informa; la mejora la haces tú. Si el CO₂ supera las 1000 ppm, ventila 5–10 minutos (mejor ventilación cruzada breve que una rendija todo el día). Cocina siempre con el extractor encendido y tápalo todo: freír dispara las PM2.5. Un purificador con filtro HEPA baja las partículas de forma notable en habitaciones cerradas. Evita ambientadores y velas perfumadas: suben los COV sin aportar nada.
Humedad y moho: el dúo silencioso
Mantén la humedad relativa entre el 40 y el 60%: por debajo irrita las vías respiratorias, por encima alimenta el moho. Ventila el baño tras la ducha y seca la ropa en espacios ventilados. Si el monitor marca humedad alta de forma persistente, un deshumidificador pequeño resuelve el problema antes de que aparezcan manchas en las paredes.