Una cámara de seguridad te permite vigilar tu casa desde el móvil estés donde estés: ver quién llama a la puerta, comprobar que todo está bien de vacaciones o recibir avisos si detecta movimiento. En 2026 hay excelentes opciones entre 30 y 150 € que no requieren instalación profesional. Esto es lo que debes mirar antes de comprar.

Interior o exterior: elige bien

Las cámaras de exterior deben ser resistentes al agua y al polvo (busca certificación IP65 o superior) y tener buena visión nocturna. Las de interior son más pequeñas y discretas, ideales para vigilar el salón o la habitación del bebé. No uses una cámara de interior en la terraza: la humedad la estropeará en pocos meses.

Resolución y visión nocturna

Busca como mínimo resolución 1080p (Full HD); las de 2K o 4K ofrecen más detalle para reconocer caras o matrículas. La visión nocturna es clave: los modelos con infrarrojos ven en completa oscuridad, y los más nuevos graban a color de noche con poca luz. Comprueba también el ángulo de visión: 120° o más cubre una habitación entera.

Almacenamiento: nube o tarjeta local

Las grabaciones se guardan en la nube (con suscripción mensual, unos 3-10 €) o en una tarjeta microSD dentro de la propia cámara (sin cuotas). Si no quieres pagar suscripciones, elige un modelo con ranura para tarjeta: es la opción más económica a largo plazo. Algunos modelos ofrecen ambas opciones, y unas pocas marcas incluyen almacenamiento en la nube gratuito con límite de días.

Funciones inteligentes y privacidad

Las cámaras actuales detectan personas, mascotas o paquetes, y envían alertas solo cuando importa, evitando falsas alarmas por el movimiento de un árbol. Busca audio bidireccional para hablar con quien esté en casa. Y un consejo importante: cambia la contraseña de fábrica y activa la verificación en dos pasos para que nadie pueda espiar tus cámaras.