Si acabas de comprar un coche eléctrico, cargar en casa es la forma más cómoda y barata de mantener la batería llena. Llegas, enchufas y a la mañana siguiente tienes autonomía para el día. Un punto de carga doméstico bien elegido puede ahorrarte cientos de euros al año frente a cargar siempre en estaciones públicas. Esta guía te explica lo esencial para montarlo sin complicaciones.

Elige el cargador adecuado

Existen dos opciones principales: el enchufe doméstico convencional (schuko), que carga muy despacio y solo sirve como emergencia, y el wallbox o punto de carga dedicado, que carga entre 5 y 10 veces más rápido. Para un uso diario, el wallbox es la elección sensata. Asegúrate de que sea compatible con la potencia de tu instalación y con el conector de tu coche (la mayoría en Europa usa Tipo 2).

Instalación y costes reales

Un wallbox cuesta entre 300 y 600 €, y la instalación por un electricista suele sumar entre 500 y 1.500 €, según la distancia al cuadro eléctrico y si hay que aumentar la potencia contratada. Contrata siempre a un profesional: la instalación debe cumplir la normativa y te evitará problemas con el seguro de la vivienda. En España existen ayudas del Plan MOVES que pueden cubrir parte del coste, así que consúltalas antes de pagar.

Carga barato con horarios inteligentes

La electricidad no cuesta lo mismo a todas horas. Con una tarifa de discriminación horaria, cargar de noche (horas valle) puede costarte menos de la mitad que en hora punta. Casi todos los coches y wallboxes permiten programar la carga para que empiece sola de madrugada, cuando la luz es más barata. Así aprovechas el mejor precio sin tener que levantarte.

Seguridad y mantenimiento

No uses alargadores ni regletas con el cargador: conéctalo siempre a un circuito dedicado y revisa una vez al año que cables y conexiones estén en buen estado. Mantén la batería entre el 20 % y el 80 % en el día a día para alargarla vida útil. Si vives en comunidad de vecinos, avisa a la administración antes de instalar el punto: la ley española permite la instalación, pero hay que comunicarla.