Un perro bien adiestrado es un perro feliz y seguro. No necesitas ser un experto: con sesiones cortas, premios y constancia, cualquier dueño puede enseñar las órdenes esenciales. Estas son las diez que todo perro debería dominar.
Las 5 órdenes de seguridad (primero)
Empieza por las que pueden salvarle la vida: 1. "Ven" (acudir a la llamada), 2. "Quieto" (permanecer en su sitio), 3. "Suelta" (soltar algo de la boca), 4. "No" (detenerse) y 5. "Junto" (caminar sin tirar de la correa). Practica "ven" en casa con premios irresistibles antes de intentarlo en el parque: una llamada fiable vale oro.
Las 5 de convivencia diaria
Después vienen: 6. "Sienta", 7. "Tumba" (echarse), 8. "Espera" (pausa breve antes de comer o cruzar una puerta), 9. "A tu sitio" (ir a su cama) y 10. "Saluda" o sentarse para recibir visitas sin saltar. Enseña una orden cada vez y no pases a la siguiente hasta que la domine en casa, en el jardín y en la calle.
El método: refuerzo positivo
Premia el comportamiento que quieres ver con una golosina, una caricia o un juego, justo en el segundo en que lo hace bien. El castigo solo enseña miedo; el premio enseña ganas de repetir. Mantén las sesiones de 5-10 minutos y termínalas siempre con un éxito, aunque sea fácil: el perro debe quedarse con la sensación de haberlo hecho bien.
Errores que retrasan el aprendizaje
Repetir la orden cinco veces seguidas ("sienta, sienta, SIENTA") enseña al perro a ignorarte hasta el tercer intento. Di la orden una vez, espera y ayuda con un gesto si hace falta. Evita entrenar cuando esté sobreexcitado o cansado, y que toda la familia use las mismas palabras: si uno dice "ven" y otro "aquí", el perro se confunde. La constancia de todos en casa vale más que cualquier truco de entrenador profesional.