Llevar al perro a la peluquería cada mes sale caro, y muchos perros se estresan fuera de casa. Con las herramientas adecuadas y paciencia, puedes hacer el grooming básico tú mismo: baño, cepillado, corte de pelo y uñas. Tu perro te lo agradecerá y tu bolsillo también.
1. Cepilla antes de bañar, siempre
El error más común es bañar al perro con el pelo enredado: el agua aprieta los nudos y los convierte en un problema serio. Cepilla todo el cuerpo con un cepillo adecuado a su tipo de pelo, desenredando con suavidad. Un buen cepillado previo hace que el baño sea el doble de rápido y el doble de agradable para tu perro. Hazlo también entre baños para evitar nudos.
2. Usa champú específico para perros
El champú de humanos tiene un pH distinto y reseca la piel del perro, provocando picores y caspa. Compra un champú canino suave, moja bien el pelo con agua tibia y masajea sin frotar con fuerza. Protege los oídos con un poco de algodón y evita que el agua entre en el conducto auditivo: las infecciones de oído son muy comunes. Aclara a fondo: los restos de champú irritan la piel.
3. Corta el pelo con calma y en sesiones cortas
Si tu perro necesita corte, usa una máquina con peines guía y trabaja por zonas, siempre en la dirección del pelo. Empieza con sesiones de 15 minutos y premia la calma con golosinas. Nunca apures el corte en zonas sensibles como la cara o las patas: la paciencia evita accidentes. Para razas con corte específico, deja los acabados difíciles al profesional.
4. No olvides las uñas y los oídos
Las uñas largas cambian la pisada y causan dolor. Corta poco a poco con un cortauñas canino, evitando la parte rosada interior. Revisa los oídos cada mes y limpia con un producto específico si hay cera. Si las uñas hacen clic al caminar sobre suelo duro, ya es hora de cortarlas.
El grooming casero es también tiempo de calidad con tu mascota. Empieza con sesiones cortas y positivas, y en pocas semanas tu perro asociará la peluquería en casa con un momento agradable.