Tu puntuación de crédito decide si te aprueban una hipoteca, un préstamo o incluso un alquiler —y a qué interés—. En 2026, con el crédito más caro, tener un buen score ahorra miles. La buena noticia: subirla no es magia, es método. Esta guía te muestra qué la determina y cómo mejorarla rápido.

Qué determina tu puntuación

El historial de pagos es el factor número uno: pagar a tiempo cada mes pesa más que todo lo demás. Le siguen el uso del crédito disponible, la antigüedad de tus cuentas y las consultas recientes. Un solo pago atrasado daña más que años de buen comportamiento ayudan: la puntualidad es sagrada.

Baja tu utilización del crédito

Si usas más del 30 % de tu límite de tarjeta, tu score sufre aunque pagues todo a fin de mes. Paga parte del saldo antes de la fecha de corte del extracto para que el banco reporte un uso bajo. Mantén el uso por debajo del 30 % —y por debajo del 10 % si quieres el máximo score—.

No cierres tus tarjetas antiguas

Cerrar una tarjeta vieja acorta tu historial y reduce tu crédito total disponible: doble golpe a tu puntuación. Mejor déjala abierta con un cargo pequeño y automático al mes. La antigüedad es oro: conserva tus cuentas más viejas aunque casi no las uses.

Revisa tu informe y corrige errores

Pide tu informe crediticio gratis y busca errores: deudas que no son tuyas, pagos marcados como atrasados por error del banco. Reclamar una corrección puede subir tu score en semanas. Hasta un 20 % de los informes tiene errores: revisar el tuyo es la mejora más rápida y gratis.

Subir tu puntuación de crédito en 2026 es un proyecto de meses, no de días: paga a tiempo, usa poco crédito y revisa tu informe. Hazlo bien y los bancos competirán por prestarte —en tus condiciones, no en las suyas.