Decorar pasteles parece un arte reservado a profesionales, pero con los utensilios básicos y unas técnicas simples puedes crear tartas preciosas desde tu primera vez. Esta guía te enseña todo lo esencial para empezar.
Utensilios imprescindibles
Necesitas: una espátula acodada, un plato giratorio, mangas pasteleras y tres boquillas básicas (estrella, redonda y de pétalo). Con esto cubres el 90% de las decoraciones de principiante. La espátula acodada y el plato giratorio son tus dos mejores aliados.
El glaseado perfecto
Empieza con buttercream americano: mantequilla, azúcar glas y un poco de leche. Es fácil de hacer, se tiñe bien y perdona errores. Bate hasta que esté suave y cremoso. Un buttercream bien batido es la base de casi todas las decoraciones.
Nivela y rellena el bizcocho
Corta la parte abombada del bizcocho para nivelarlo, pon una capa de relleno y monta las capas. Aplica una capa fina de glaseado "atrapamigas" y refrigera 20 minutos antes de la capa final. La capa atrapamigas es el secreto de un acabado limpio y profesional.
Alisa como un profesional
Aplica el glaseado con la espátula girando el plato, y alisa los laterales con un alisador o una regla. No busques la perfección: un acabado rústico con textura también queda precioso. Girar el plato mientras alisas da un acabado uniforme sin esfuerzo.
Diseños fáciles que impresionan
Prueba rosetones con boquilla de estrella en el borde, un degradado de colores, frutas frescas encima o un "drip cake" con chocolate derretido chorreando. Todos son sencillos y de gran efecto. El drip de chocolate convierte cualquier tarta simple en una de pastelería.
Practica y diviértete
Practica las boquillas sobre papel de horno antes de decorar el pastel real. Cada tarta será mejor que la anterior. Lo importante es disfrutar el proceso. Practicar en papel te da confianza antes de tocar el pastel de verdad.